El reencuentro de los familiares con los reclusos ilesos del penal de Comayagua está cargado de alegría, pero también de muchas dudas y especulaciones sobre lo que pasó esa fatídica noche del 14 de febrero .
Dentro y fuera del presidio, las aseveraciones sobre el tiroteo al que se enfrentaron los reclusos en medio de las infernales llamas toman cada día más fuerza.
Según los familiares y algunos presos, las balas los alcanzaron a ellos y a varios de sus compañeros de celda.
“Mi papá tiene un disparo en el brazo enyesado. Él dice que no fue golpe, sino un tiro”, comentó casi en murmullos un joven que salía del presidio luego de la corta visita que le hizo ayer a su progenitor.
En el penal, muchos reos están lastimados , con brazos o piernas enyesados, y los familiares se atreven a asegurar que presentan roces y heridas de bala. Los vecinos del sector aseguran que hubo tiro por tiro y otros en ráfaga.
Las autoridades policiales mantienen firme su posición de que no hay reos heridos y menos muertos por disparos.
Sin embargo, autoridades del penal han admitido que tuvieron que hacer disparos, pero como alarma, para despertar a los agentes y reos que estaban descansando.
“Los policías dispararon como alarma. Siempre se hace una alarma para que los policías que están descansando se levanten. Pero no hay muertos ni heridos por disparos”, aseveró Doroteo Bonilla, subdirector.
Otra aseveración que hacen anónimamente los vecinos de casas aledañas al reclusorio es que esa noche se fugaron varios reclusos.
“Miré cuando iban varios de huida por la parte de atrás del penal. También se escuchaba la peloteada que se daban al caer afuera. Esa es la verdad”, informó un hombre robusto que se encontraba entre el grupo.
Temen declarar
Los consultados aseguran que nunca habían visto un hecho similar. Todos están asustados y alarmados y no quieren declarar porque en Honduras no hay justicia, dicen.
Coinciden en que los policías, lejos de protegerlos, los dejaron quemarse y eso fue una injusticia. “Los hubieran sacado al patio y que no se moviera nadie para salvarlos del fuego, pero no lo hicieron. Bendito Dios que unos se escaparon con vida”, comentó otro poblador.
Ellos consideran que al menos 20 reos huyeron del penal, pero las autoridades insisten en que no hay prófugos.
La escueta información oficial que se conoce es contradictoria.
Autoridades del Poder Ejecutivo reconocieron el sábado anterior que “hubo reos que huyeron y deben ser capturados” durante el incendio en que murieron 359 personas privadas de libertad por diferentes delitos.
Las propias autoridades de Seguridad no confirman esta información.
Versión de la Policía
El director de la Policía Nacional, Ricardo Ramírez Delcid , dijo en su visita al centro penal en Comayagua que no hay fugados durante el incendio suscitado en ese reclusorio.
El uniformado asegura que en el recuento se determinan cifras exactas de vivos y muertos y que no hay vacíos que hagan pensar en reos fugados.
El jefe policial desmintió la versión del presidente Porfirio Lobo , quien dice que hubo reos que huyeron cuando ocurrió el siniestro.
Ramírez manifestó que todo está claro, que las cifras son las que hablan y no se manejan reportes de fugados. “Hay un parte. Si ustedes suman dos más dos son cuatro. Eso es lo que les puedo decir”.
Al consultarle si el presidente Lobo está desinformado respondió: “No me metan en conflictos. Lo desconozco. Vengo llegando, déjenme ver y después hablamos".