Un grupo de sicarios atentó contra una misma familia en dos ocasiones en menos de una semana; la primera vez hirieron de bala a dos hermanos y en la segunda acabaron con la vida de uno de ellos.
Elvin Naín Erazo Sarmiento (20) fue abatido ayer a balazos dentro de su vehículo cuando se estacionó en la orilla de la 33 calle, cerca de la colonia La Unión, para comprar el periódico. El hecho se produjo a las 9:20 am, cuando Elvin acababa de dejar a su padre en una venta de chatarra e iba a un taller a revisar los frenos del automóvil.
La víctima había recibido otro atentado el pasado lunes a las 8:30 am, cuando se conducía en un vehículo de paila con su padre, comerciante dedicado a la venta de chatarra. El atentado se suscitó en la colonia Miguel Ángel Pavón, cuando iban de regreso a su vivienda.
Padre e hijo fueron interceptados a pocos metros de su vivienda por dos jóvenes de unos 18 años que se conducían en una motocicleta. Los sicarios dispararon en varias ocasiones contra el vehículo. Padre e hijo se protegieron dentro de la cabina. Después del ataque constataron que Elvin había recibido un balazo en el hombro izquierdo.
Inmediatamente buscaron refugio en su vivienda, pero frente a la entrada principal estaba la misma motocicleta con los dos tiradores.
Cuando las víctimas llegaron a la vivienda, otro hijo del comerciante salió al patio de la casa, donde también fue tiroteado. Tras cometer el hecho, los criminales escaparon del lugar en dirección al segundo anillo de esta ciudad.
Ese hecho, sin embargo, no fue denunciado.
Criminales los persiguen
Desde el día del atentado, la familia tuvo que abandonar su vivienda por temor de ser perseguidos.
A pesar de ello, los delincuentes vigilaban sus movimientos y continuaron buscándolos para asesinar a Elvin Naín.
Su padre asegura que tuvo un mal presentimiento y al notar que el tiempo pasaba y su hijo no regresaba al negocio donde lo había dejado ayer, comenzó a llamar a su teléfono, pero nunca contestó.
Instantes después, amigos de la familia le avisaron que el vehículo se encontraba frente al Instituto de Formación Profesional, donde el padre de la víctima descubrió el desenlace de su hijo.
Como parte de las primeras investigaciones, la Policía informó que los hechores se conducían en un turismo rojo del que se bajó un joven de unos 17 años, que comenzó a disparar contra el vehículo con un arma calibre nueve milímetros.