Pandilleros pudieron haber sido los responsables del asesinato de un agente de la Policía Metropolitana en la noche del jueves en la colonia Los Alpes, en el sur de la capital, crimen que está en proceso de investigación.
El policía Orlin Antonio García Aguilera, de 23 años, originario de El Triunfo, Choluteca, asignado al Distrito de El Edén, pereció de nueve balazos.
Los autores del sangriento acto huyeron, equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, DNIC, y de la Unidad de Análisis de la Policía Preventiva llegaron a la escena a realizar las averiguaciones preliminares orientadas a identificarlos.
La información que maneja la DNIC es que García Aguilera salió de su casa alrededor de las 8:30 de la noche hacia una pulpería cercana a realizar unas compras, de regreso fue detenido por tres individuos armados con pistolas, quienes le dispararon a quemarropa sin mediar palabras.
El cuerpo quedó boca abajo en la calle principal de dicha colonia, mientras que los criminales huyeron tras consumar el crimen.
Varios agentes de la Policía Preventiva efectuaron un fuerte operativo en la zona, pero no lograron localizar a los responsables. Técnicos de la Sección de Inspecciones Oculares de la DNIC hicieron la requisa en la escena, adonde encontraron nueve casquillos de bala calibre 3.80, los que son analizados en los laboratorios balísticos.
El cuerpo de García Aguilera fue retirado de la morgue judicial capitalina y trasladados a su lugar de origen.
Hasta ayer la DNIC no manejaba una hipótesis clara en torno al hecho criminal. García Aguilera es el tercer policía preventivo que pierde la vida violentamente el primer mes del año.
En octubre del año anterior un miembro de la Policía Nacional también fue asesinado en la misma colonia.
Crimen de hermanos
La Policía informó que una discusión bajo los efectos del alcohol pudo haber sido el móvil de la muerte de dos hermanos que se registró la tarde del jueves en la aldea El Ocotal, Teupasenti, El Paraíso, lo que es investigado por la Policía.
Ángel David Portillo Pérez, de 25 años, y Francisco Vásquez Portillo, de 33, originarios de la aldea San José, La Paz, fueron asesinados a machetazos y balazos por desconocidos. Los cadáveres fueron trasladados a la morgue de Medicina Forense de la capital adonde ayer llegaron los familiares a reclamarlos.