José Natividad Pereira Luna, empresario del transporte conocido como Chepe Luna, quedó libre ayer luego que la Corte Suprema de Justicia admitiera un recurso de hábeas corpus a su favor.
Pereira Luna, propietario de la empresa de transportes Ulúa, fue detenido por un equipo de la DNIC (Dirección Nacional de Investigación Criminal) la tarde del martes en la terminal ubicada en el barrio Villa Adela de la capital.
Héctor Iván Mejía, portavoz de la Secretaría de Seguridad, confirmó que “la acción fue ejecutada en atención a una orden de captura librada por el Juzgado Seccional de Choluteca el 4 de agosto de 1998 por el delito de tráfico ilegal de indocumentados en perjuicio de la libertad y seguridad del Estado de Honduras”.
Así mismo, informó que “Pereira Luna tenía una difusión roja en la Interpol (Policía Internacional) por los delitos de emigración clandestina, drogas, blanqueo de capitales y cocaína”.
Aunque el encausado aseguró que por dicho delito tiene una contraorden en su poder, fue trasladado a las instalaciones de la DNSEI (Dirección Nacional de Servicios Especiales de Investigación) para continuar con otras diligencias.
Dos horas después fue llevado a la Dirección de Migración y Extranjería con el fin de corroborar su estatus migratorio, ya que, según la Policía, “ostenta dos nacionalidades, la salvadoreña y la hondureña”. Chepe Luna fue uno de los mencionados por el periodista Ariel D´Vicente, en el sentido de que “se reúne con policías de Choluteca, a pesar de que ha sido reclamado por Estados Unidos y El Salvador”.
Recobra su libertad
Después de una serie de diligencias realizadas por la defensa, autoridades migratorias y funcionarios judiciales, Pereira Luna fue dejado en libertad la tarde de ayer al no encontrar los méritos suficientes en los delitos que se le imputan.
Sus familiares, entre ellos su padre José Santos Pereira se movilizaron con documentos para demostrar la nacionalidad hondureña de Pereira Luna y asegurar que no es salvadoreño.
A las 2:30 pm, salió de Migración acompañado por su abogado defensor Marlon Duarte y se dirigieron hacia donde aguardaban varios miembros de su familia, quienes lo recibieron con abrazos. Pereira Luna manifestó que en su caso se hizo justicia y que “gracias a Dios el tema de migración también es justo, ellos aplicaron la ley y me favoreció a mí”. Explicó que en primer lugar lo detuvieron por la orden de captura de Choluteca, la cual no existía, porque había sido exonerado. Aseguró que la acusación en su contra es de competencia entre empresas de transporte.
De Ariel D’Vicente dijo que “es un tipo que lo paga Rafael Medina, e incluso, a mí me mandó a pedir 40 mil pesos hace ocho meses que lo operaron y no se los quise dar porque él viene difamándome desde que yo empecé a trabajar con la empresa de transportes Ulúa”.
Pereira Luna dijo que seguirá dedicándose a su empresa para que siga funcionando como siempre, porque “no soy ningún delincuente”. Aseguró que nació en Alianza, Valle, pero que lo relacionan como salvadoreño porque su madre es de aquella nacionalidad. “Yo ahí nací (en Alianza), ahí tengo mi ombligo enterrado, tengo mis padrinos y soy de Alianza”, expresó.
El abogado Duarte dijo que la orden de captura no existe y fue un caso fenecido que quedó cerrado. “Lo que no tenía Interpol era la contraorden de captura, pero ya verificó que no existe ninguna orden pendiente”, apuntó.
Argumentó que fue por esa razón que su cliente fue llevado para Migración y Extranjería. Agregó que una extradición no procede en ese caso, porque “ni siquiera existe un trámite en Gobernación o el Ministerio del Exterior como se llama ahora, donde se solicita por el gobierno la detención de esta persona”. Dijo que el llamado fue librado por la corte en 2004, “fuera del término del tratado de extradición que establecen Honduras y Estados Unidos”.