Estados Unidos y México acordaron ayer trabajar conjuntamente en el desarrollo de proyectos petrolíferos y de gas en la zona fronteriza del Golfo de México, allanando el camino para fijar los últimos límites marítimos pendientes entre ambos.
El acuerdo supone estimular a las empresas de Estados Unidos y de México a colaborar en proyectos en la frontera marítima del Golfo; aunque también contempla que las compañías trabajen en solitario si no encuentran un socio.
El presidente mexicano, Felipe Calderón, firmó el acuerdo junto a la representante estadounidense, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, en el balneario mexicano de Los Cabos (Baja California, noroeste) en la reunión de cancilleres del G-20, destacó el acuerdo como una señal de distensión en la histórica desconfianza entre ambos países.
“Con esto se termina el viejo temor, que honestamente, existía entre muchos mexicanos, de que el petróleo de México fuera extraído unilateralmente desde el otro lado de la frontera, el llamado efecto popote”, afirmó el mandatario.
Impulso
Calderón expresó que espera que este acuerdo estimule la inversión, afirmando que esta aporta un marco legal en un área adonde no había reglas claras y donde ahora habrá incentivos claros para la inversión.
Clinton, que visitó el balneario mexicano de Los Cabos en la reunión informal de cancilleres del G-20 que comenzó el domingo, expresó su preocupación por lo que considera la ventaja de que gozan las empresas respaldadas por el Estado.
La estatal Petróleos Mexicanos, Pemex, disfruta de un monopolio virtual de la industria energética del país y ha mostrado siempre reticencia a hacer negocios con los gigantes petroleros estadounidenses.
“Por primera vez las empresas estadounidenses de energía van a poder colaborar con Pemex”, destacó Clinton.
Crecimiento
“En momentos difíciles, como estos, necesitamos aprovechar cada oportunidad para crear empleo, fomentar el crecimiento económico y la seguridad energética mientras administramos nuestros recursos y nuestro medio con responsabilidad hacia las futuras generaciones”, afirmó la secretaria de Estado. El secretario de Energía de México, Jordy Herrera, describió el acuerdo con Estados Unidos como una nueva etapa de las reformas de la empresa pública Pemex, iniciadas por el presidente Calderón en 2008.
“Todo esto forma parte de una nueva estrategia destinada a fortalecer a Pemex y hacerla más eficiente para el pueblo mexicano”, dijo.