La inseguridad que predomina en las calles en Honduras ha impedido desarrollar la campaña de vacunación que inmunizaría a más de 1.3 millones de ciudadanos.
Yaneth Almendárez, presidenta de la Aneah (Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros de Honduras), denunció que varias enfermeras han sido asaltadas, maltratadas e incluso han sufrido intentos de violación mientras realizan labores de vacunación.
La dirigente de las enfermeras indicó que "hemos tenido denuncias de asaltos y maltratos contra nuestras enfermeras auxiliares, en Berlín en El Progreso (departamento de Yoro), incluso ese centro de salud se tuvo que cerrar; en San Pedro Sula en el barrio Paz Barahona, en el Sur, en Olancho y aquí en el Distrito Central".
Las uniformadas habían sido acompañanadas por miembros del ejército y la Policía de Honduras, pero hay zonas en las que agentes del orden no pueden ingresar por temor a los criminales, por lo cual se había extendido la campaña de vacunación a inicios del mes.
Salud ha contabilizado más de 200 mil niños sin inmunizar, porque hay zonas donde los pandilleros impiden que se realice esta labor.
La denuncia surge luego que Héctor Iván Mejía Velásquez, vocero de la Policía, confirmara que al menos cien policías que prestan servicios de protección a civiles, como empresarios u otros, serán reinsertados a las labores de protección de la población entera.