La Policía Nacional Preventiva detuvo a un grupo de campesinos que la noche del sábado pretendió invadir las tierras de Caicesa (Compañía Agrícola Ceibeña), en el aldea El Naranjal, La Masica, Atlántida.
El hecho ocurrió el sábado a las 8:00 pm, cuando un camión con al menos 70 supuestos campesinos procedentes del departamento de Colón llegaron a la aldea con el propósito de apoderarse de las tierras de la empresa productora de aceite.
El subcomisionado Miguel Ángel Amaya Amador, jefe departamental de la Policía, informó que fueron alertados por los guardias de seguridad de Caicesa; de inmediato se trasladaron a la aldea para detener a los invasores.
“La invasión no se llevó a cabo porque llegamos a tiempo a dialogar con ellos para que no se tomaran las tierras”, dijo.
El grupo de personas portaban banderas rojas con insignias negras y 10 machetes, que fueron decomisados por la Policía. Entre ellos también andaban mujeres y niños, explicó Amaya Amador. “Tomamos acciones de inmediato para prevenir que ocurra lo mismo que está pasando en el Colón”, indicó.
En ningún momento hubo enfrentamiento con los uniformados. Todo se manejó por la vía del diálogo y se les dio seguridad durante toda la noche hasta la mañana de ayer domingo, cuando retornaron a sus casas”, expresó Amaya.
Les prometieron L500 diarios
Caicesa es una de las empresas fuertes en el sector que tiene fincas de palma africana.
José Leopoldo Maradiaga, jefe de seguridad de Caicesa, reportó que debieron pedirles apoyo a las jefaturas de policía locales para detener a los invasores que iban armados con machetes y palos.
Con la ayuda de las jefaturas de San Juan Pueblo, San Francisco y La Masica lograron detener a los invasores a eso de las 10:30 pm.
Fueron llevados a una iglesia en la comunidad de San Juan Pueblo. Intervino un agente de los derechos humanos de La Masica, de quien no se precisó nombre.
Wilfredo Ardón, jefe policial de San Francisco, informó que los supuestos campesinos dijeron que les pagarían al menos 500 lempiras diarios a cada uno para posicionarse en la empresa, pero se rehusaron a indicar quién les hizo dicho pago.
Al preguntarles la Policía, los invasores informaron que esperaban dos mil familias más para tomarse por completo las instalaciones de Caicesa.
Los hombres no portaban armas de fuego. En la madrugada se marcharon a Colón.
“Las personas que andan armadas no son campesinos”: Ramiro Lobo
Tegucigalpa. Pese a que hay acuerdos entre el Gobierno y los empresarios agrícolas para la venta consensuada de fincas, en el Bajo Aguán siguen ocurriendo invasiones de fincas.
A juicio de Marco Ramiro Lobo, asesor del INA (Instituto Nacional Agrario), el resurgimiento de invasiones en fincas de la zona del Aguán se debe a actos delictivos.
“Queremos descartar que cualquier actividad, cualquier acto en la zona del Aguán, tenga que ver con aspectos ideológicos.
Más bien las acciones que se han estado desarrollando tienen que ver con delincuencia común, personas que ingresan en las fincas, saquean la finca; obviamente eso genera un perjuicio para los campesinos. Los verdaderos campesinos que trabajan honestamente, tranquilamente, en las fincas que les fueron asignadas”, precisó el funcionario.
Al preguntarle si el Muca (Movimiento Unificado Campesino del Aguán) y el Marca (Movimiento Reivindicador Campesino del Aguan) estarían detrás de las nuevas invasiones Lobo señaló: “Muca y Marca son dos grupos que trabajan en sus fincas. Recuerde que les fueron asignadas 4,700 hectáreas; es una cantidad sumamente importante de tierra que deben fertilizar.
Es una gran actividad y definitivamente no les queda espacio o tiempo para estar ingresando en otras fincas”.
En cuanto a la presencia en la zona de hombres armados que, aclara, no son campesinos, Lobo expresó: “La Secretaría de Seguridad y la de Defensa deben responder quiénes son las personas que están ingresando en las fincas porque se dice que andan armadas.
Si son armados, tenga la plena seguridad de que no son campesinos”.